Ruta Clásica

Baner Bulgaria Clasica

Ruta UNESCO

Baner Bulgaria UNESCO

Ruta Monasterios

Ruta Tradiciones

Ruta de Vino

Yambol

A 8 km de Yambol se encuentran las ruinas de la antigua ciudad de Cabile. El lugar fue declarado reserva arqueológica de importancia nacional en el número 24 del Boletín Oficial del Estado de 1969. Los primeros estudios de la región se hicieron en 1912. Cabile es uno de los lugares del Museo Regional de Historia en la ciudad de Yambol. El Territorio de la reserva arqueológica cubre un área de más de 600 decáreas. 

Cabile surgió al final del segundo milenio a.C. cerca de un gran centro religioso en la colina de Zajchi Vraj. En la antigüedad la ciudad fue un importante centro económico y cultural para las localidades del sureste de Tracia y Dolna Tundzha.
Según la información histórica, Cabile fue conquistada por Filipo de Macedonia en 341 a.C., y más tarde su hijo Alejandro III el Magno de Macedonia también residió en la ciudad durante una temporada. En la primera mitad del siglo III a.C. Cabile fue la residencia de los reyes tracios Skostok y Spartok. Cabile es la única ciudad del interior de Tracia que producía monedas: aquí se cortaron las monedas reales y urbanas del período del siglo III - II a.C.
Después de ser conquistada por los romanos, desde el principio del siglo II d.C., Cabile se convirtió en uno de los campamentos militares romanos más importantes de la provincia de Tracia.
La ciudad dejó de existir después de que los ávaros la destruyera a finales del siglo VI d.C. A diferencia de otras ciudades antiguas, sobre Cabile no se construyó otro pueblo moderno, lo que facilita su exposición y la realización de excavaciones.
Los hallazgos, encontrados durante los estudios de la región, están expuestos en el museo de la reserva. Las excavaciones que hay al aire libre se pueden visitar sin pagar entrada. Incluyen ruinas de basílicas e iglesias, de murallas y edificios públicos.

Оценете тази статия
(0 гласа)
  Bulgaria dispone de decenas de miles de monumentos históricos y culturales de épocas diferentes los cuales forman invariablemente parte del patrimonio universal. Por desgracia, esta riqueza inapreciable se queda relegada a un segundo término por la publicidad a bombo y platillo de los centros de veraneo, balnearios y centros de montaña de Bulgaria.   Últimamente, sin embargo, las cosas van camino de cambiar ya que con la ayuda a partir de los fondos estructurales de la UE van siendo cada vez más numerosos los municipios búlgaros que están diseñando y defendiendo proyectos de fomento exitoso del turismo cultural. Tal es…